Los niños pequeños muy apegados: Cómo separar a su hijo de su falda

"¡Cárgame! ¡Álzame!" Ni los padres superhéroes podrían aguantar los constantes lloriqueos y chillidos o cargar eternamente a un niño pequeño tan pesado como lo hace usted. Si su hijo no se le despega ni un momento y hacer los quehaceres se ha vuelto una lucha agotadora, siga leyendo.

¿Por qué es tan apegado y necesitado mi hijo?

Es natural. Los niños pasan por etapas de apego excesivo con los adultos en quienes confían. Eso quiere decir que ha logrado hacer que su hijo se sienta seguro con usted. Cuando algo le da miedo o se siente inseguro, su hijo se apega a usted para decirle: "¡Auxilio, necesito un poco más de apoyo!"

¿De qué se tratan estas situaciones que le dan miedo o le causan inseguridad? Nuevas personas, nuevos lugares, un cambio de actividad o hasta tener la sensación de que uno de sus padres está incómodo. Los niños pequeños también pueden pensar en el futuro: quizás le sorprenda que su hija de repente se abrace de su cuello a la hora de ponerse los zapatos. Ella sabe que vestirse significa que tendrá que ir a la escuela, y eso quiere decir que se tendrá que despedir de usted.

¡Me agarra las piernas tan fuerte que no puedo caminar!

  • Si su hijo viene corriendo hacia usted, no lo aparte. Si lo hace, aprenderá que usted no es una persona confiable a quien se puede acercar cuando se siente molesto o inseguro.
  • No trate de escaparse cuando él no lo esté mirando. Esto le enseña que no puede confiar en usted, y se negará a soltarlo.

Ella quiere que la cargue, pero si lo hago, no puedo hacer nada más.

  • ¡No la cargue! En vez de cargarla, agáchese a su nivel y mírela a los ojos. Esto la ayudará a ser independiente y a pensar en su problema por sí sola.
  • Háblele con calma y de modo tranquilizador: "No, el perrito no te va a lastimar" o "¿Te acuerdas de tu niñera, Trisha? ¿Puedes saludarla?"
  • Anime a su hijo a usar palabras en vez de lloriqueos, gritos o llanto: ¿qué es lo que quiere?
  • Evite problemas con la comunicación antes de que ocurran: avísele a su hijo cuando van a cambiar de actividad ("En 30 minutos, vamos a ver a tu doctor") y cumpla sus promesas ("Adiós, mi amor, vengo a recogerte aquí mismo después de clases").

¿Qué hago si mi hijo empieza a llorar y chillar para que lo cargue? ¿Lo debo cargar?

  • ¡No lo haga! Su hijo tiene que aprender que recibirá su atención solo si se comporta bien.
  • Aléjese para no ser lastimado. Dele todo el espacio que necesite para hacer su berrinche, pero esté cerca para asegurarse de que no corra ningún peligro.
  • No lo abrace ni lo apapache mientras está haciendo un berrinche. Solo dele abrazos y besos después de calmarse.

Para mayor información:

Vea una escena del programa de televisión Supernanny, en que una verdadera mamá se comunica con su niño pequeño muy apegado usando la técnica para separar a su hijo de su falda.