Cómo corregir el comportamiento grosero de los preadolescentes

Los preadolescentes de 11 o 12 años ya no son niños, pero tampoco son adultos jóvenes. Durante estos años de la preadolescencia, el comportamiento grosero de los niños es más frecuente: comentarios sarcásticos, caras de fastidio, arrebatos repentinos y resentimientos silenciosos. A medida que los preadolescentes se van adaptando a su mundo cambiante y a los aumentos repentinos de hormonas, puede ser difícil para los padres mantener un hogar sin estrés.

¿Cómo corregir el comportamiento grosero de su preadolescente ya y recuperar la paz en el hogar? Estos son algunos consejos sencillos.

rude tween boy
  • Establezca límites claros. Las reglas que usted ponía cuando su hijo tenía 6 años no van a funcionar a esta edad. Para cambiarlas, decida lo que es importante para usted: ¿Es más importante que su preadolescente sea honesto y tenga buenas calificaciones, o que no se ponga sarcástico y tenga el cuarto ordenado? Una vez que usted decida lo que es importante, puede pasar por alto las cosas pequeñas, como el suspiro molesto cuando le da instrucciones. En cuanto empiecen los comportamientos preadolescentes que usted no desea, como marcharse antes de que usted termine de hablar, dígale claramente a su hijo que no va a tolerar eso.
  • Mantengan su autoridad como padres. Usted no es el amigo de su preadolescente. Usted es un padre, así que tome control. No haga cosas para que sus hijos piensen que usted es un padre buena onda. Sus acciones deben inspirarlo a ser una mejor persona.
  • Escoja un castigo apropiado para la edad del preadolescente. A medida que van creciendo, a los preadolescentes les dejan de importar los pequeños castigos o recompensas. Así que cuando se porten mal, prohíbales hacer su actividad favorita o quíteles algún privilegio, como ver televisión o ir a la casa de un amigo. No diga cosas que no puede cumplir, como prohibir algo para siempre o decir "no podrás salir nunca más". Si usted se mantiene firme, los preadolescentes aprenderán a evitar las cosas que traen consecuencias negativas.
  • Muestre respeto. Nunca interrumpa ni insulte a su preadolescente. Así, usted le enseña a ser respetuoso. Si su hijo le falta el respeto, recuérdele que usted también es humano y que también se puede sentir herido.
  • Cálmense. Dele a su hijo unos minutos para que se calme. Si lo necesita, déjelo que se vaya a su cuarto por 15 minutos. Pero asegúrese de saber qué está haciendo mientras se está calmando, y tómese usted también un momento para calmarse.
  • Pasen tiempo juntos. Invite a su hijo a pasear el perro con usted, a ayudarle con las compras o a dar una vuelta en el carro juntos. La forma más fácil de saber si un cambio de comportamiento es temporal o permanente es pasar tiempo conociendo a su hijo. Si lo hace a menudo, él aprenderá a confiar en usted y acudirá a usted cuando necesite ayuda. Hágale preguntas y escúchelo cuando hable.
  • Manténganse unidos. Pasen tiempo juntos como familia. Preparen la comida y coman juntos, jueguen a un juego de mesa una vez por semana, visiten un nuevo lugar en la ciudad, hagan algo regularmente que les permita hablar y divertirse sin mensajes de texto ni invitados.

Para mayor información

Lea el artículo completo por Julie Tisner en el sitio web de Parenting. [ver ahora]